La firma textil Gancedo se estrena en el mundo del mobiliario con una colección muy especial: los puffs Pebbles diseñados por Helena Rohner. Estas delicadas y elegantes piezas, contemporáneas y únicas, son fruto del trabajo de la prestigiosa joyera con Emmeline Gancedo, directora de diseño de la firma.

 

Creados con vocación de icono, los puffs Pebbles, inspirados en auténticas piezas de joyería y en las formas orgánicas de los cantos rodados, son la primera incursión de la diseñadora en el mundo del mueble. Con una clara apuesta por la simplicidad y la nobleza de materiales, este lanzamiento supone también un paso más en la nueva era que Gancedo inició con la apertura de su flasghip store.

 

Helena Rohner y Emmeline Gancedo

Gancedo, una empresa 100% familiar en su cuarta generación, que en 2020 celebrará su 75 aniversario, está sumida en uno de los mayores cambios de su historia, no sólo por la apertura de su flasghip store en Velázquez 38, sino también por su renovada imagen corporativa, el importante proceso de digitalización que está llevando a cabo y la eficiencia en los procesos internos entre otras cuestiones.

 

“En esta nueva etapa hemos empezado a colaborar con el mundo de la creatividad y de la arquitectura, uniendo nuestros tejidos a grandes nombres del mundo del diseño”, aseguraba Manuel Gancedo, director de Gancedo durante la presentación de esta colección a la prensa.

 

Helena Rohner, nacida en Canarias y de familia española y suiza, siempre estuvo rodeada de creatividad, lo que le llevo a su vocación por la joyería y la creación de su prestigiosa marca. En 2015 fue galardonada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y exporta su diseño a otros proyectos más allá de la joyería. Las colecciones de Helena, sensuales, atemporales y contemporáneas al mismo tiempo, giran en torno a la armonía, la pasión por el color y la variedad de materiales.

 

Pebbles reúne la creatividad de dos sectores distintos, la joyería y la decoración, que, aparentemente no tienen nada que ver, pero de la que se ha logrado algo distinto”, comentaba Emmeline Gancedo.

 

Para Manuel Gancedo, “esta colección de puffs está profundamente enraizada con Gancedo, pues transmite diseño, voluntad de permanencia frente a la cultura del “usar y tirar”, capacidad de transformar, calidad, colores, texturas…”.

 

La colección está pensada para utilizar los puffs tanto por separado como juntos, en pequeños grupos de dos, tres o más, como si fueran las gemas de una joya, combinando así distintos colores y tamaños. Además, gracias a un lenguaje tan sofisticado como universal, encajan con cualquier propuesta decorativa.

 

“Cuando nos conocimos, empezamos a darle vueltas sobre cómo podíamos colaborar, qué tipo de producto hacer. Pensamos en plaids, bolsos, alfombras… y, finalmente, decidimos diseñar una colección de puffs porque no tenemos ninguna pieza de mobiliario”, explicaba Emmeline. “Además, como clientes, nos gusta ver las telas aplicadas. Solas no tienen vida, pero aplicadas adquieren volumen, cobran vida.”

 

Puffs Pebbles de Gancedo

Los puffs combinan dos texturas: lino y terciopelo, en la misma gama de color. Esta contraposición de materiales es todo un guiño al trabajo de Helena, experta en mezclar diferentes piedras en sus joyas.

 

“Cuando diseño con una empresa editora siempre pienso qué puedo aportar yo”, cuenta Helena Rohner. “A mí me gusta mucho mezclar materiales y, desde el principio siempre quisimos contraponer tejidos diferentes para dar valor a uno o a otro. En pleno diálogo, Gancedo presentó la colección de linos Tramuntana y entonces pensamos que qué mejor combinación que un lino, que es crudo y natural, con un terciopelo, que brilla. El lino absorbe la luz, el terciopelo lo refleja”.

 

Helena Rohner también valoró especialmente el trabajo técnico, ya que las costuras debían de quedar ocultas para conseguir aún más que su diseño recordara a la forma de una pequeña joya. La parte de abajo del asiento también está tapizada en terciopelo. “Nos gustó mucho la idea de que el cliente, como si se tratara de un anillo o una joya, se lo pudiera llevar a casa. Es un capricho de pieza que no tienes que esperar a que te lo confeccionen para verlo en un rincón de tu salón”, comentaba Rohner.

 

Puffs Pebbles

En cuanto a la gama de color, también se partió del muestrario de la colección Tramuntana. “En un principio, quisimos hacer una colección de verano, en tonos jugosos, y otra de invierno, con tonalidades más sobrias. Después, nos dimos cuenta de que al mezclarlos, daba un poco igual porque todos combinan”, comenta Helena.

 

La colección se compone de puffs en dos alturas diferentes, además de un escabel más pequeño, lo que permite combinarlos para crear una composición dinámica, de gran riqueza visual.

 

Gracias a sus tres diferentes alturas –las patas elevan el puff del suelo para realzar y disfrutar de su volumen–, se pueden utilizar como asientos o mesitas auxiliares. Su gran valor decorativo hace que los puffs Pebbles luzcan como pequeñas esculturas de la casa.