¡Qué bien se está en casa! Estaréis de acuerdo conmigo en que una de las sensaciones más placenteras que existen es la de estar en casa calentito viendo como fuera llueve y hace frío. Acurrucado en un sofá, con una buena mantita, disfrutando de un buen libro o una película. Los textiles –y una buena calefacción– son, sin duda, grandes aliados a la hora de conseguir esa atmósfera cálida y confortable. ¿Cómo?

 

Toma nota de estas 7 ideas para decorar tu casa este invierno y ya verás como no quieres salir a la calle mientras las bajas temperaturas acompañen.

 

Colección Cats de HappyTex by Gancedo

Terciopelo, el tejido más cálido 

El terciopelo es, sin duda, el tejido estrella de la temporada invernal. Suave, calentito y disponible en una amplia gama de colores, está más de moda que nunca. Y ya no sólo en nuestro armario, sino también en la decoración de nuestra casa, pues hace tiempo que dejo de estar reservado a interiores de estilo clásico.

 

El terciopelo viste y arropa cualquier estancia. Por eso, es uno de los tejidos más demandados, no sólo para confeccionar complementos textiles, sino también para tapizar sillones y butacas. Es más: es una solución perfecta para modernizar un asiento clásico y convertirlo en punto focal de la decoración.

 

Sobre estas línea, detalle de uno de los tejidos de la nueva colección Cats, de HappyTex by Gancedo. La colección incluye de texturas en distintas calidades: terciopelos, chenillas, lonetas, algodón… en colores pastel y lavados que incluyen tonos muy fáciles de incluir en una decoración, como son los tierras, naturales, topos, marrones, y otros matices de plena tendencia como son las distintas gamas de verdes, azules, amarillos y rosas.

 

Madera para ganar calidez

Si el terciopelo es el tejido cálido por excelencia, la madera es el material. Por eso, ya que no es posible renovar el suelo o la carpintería de nuestra casa tan a menudo, una buena idea es rodearnos de texturas o acabados que simulen o reproduzcan su acabado.

 

Así que, ¿por qué no decorar las paredes con uno de los papeles pintados de la colección Embleton Bay, de Sanderson? El que vemos en este recibidor es el modelo Alnwick Logs, con un estampado de troncos de madera recién cortados que nos traslada a un mágico escenario con el calor de la chimenea como protagonista.

 

Estampado de ciervos

Tejidos, materiales y estampados. Porque también los prints nos llevan de una estación a otra. Como veíamos hace unos días, si las palmeras y los animales exóticos nos remiten a ambientes veraniegos llenos de luz y color, las escenas de bosque y la fauna salvaje los asociamos con los meses más fríos del año. No hay duda de que nos trasladan, aunque solo sea con nuestra mente, a acogedores refugios o cabañas de montaña. Ciervos, renos, arces… darán a tu casa un aire invernal muy cálido. Arriba, papel pintado de la colección Elysian, de Sanderson.

 

Colección Amalfitana, de Gancedo

Cortinas opacas

Unas buenas cortinas, no sólo harán que tu salón transmita calidez, sino que, funcionarán como auténticos aislantes del frío. Acompáñalas de unos visillos o estores para que, durante el día, puedas descorrerlas para dejar pasar la luz del sol y que tu casa se caldee, y ciérralas al llegar la noche.

 

Si te gustan las cortinas de este ambiente, están confeccionadas con tela de la nueva colección Costa Amalfitana, de Gancedo. Una serie elegante y sofisticada, compuesta por un otomán (Amalfi), una textura geométrica en triángulos (Sorrento) y una espiga (Capri) en colores beige y natural, realizados en 100% algodón y con alta resistencia al desgaste.

 

Capas de telas

¿Y el placer de remolonear en la cama el fin de semana? Móntate un escenario de película con una cama vestida para que no apetezca salir de ella. Las sábanas, una funda nórdica o edredón, una mantita, almohadas y cojines… Recuerda que cuanta más tela y más mezcla de texturas haya, más cálida y confortable será, no sólo la cama, sino también la estancia. El dormitorio de la foto, con telas Perth Collection de Ian Mankin, es un ejemplo perfecto de ello.

 

Cojines y mantas a la vista

Esta vez no hablamos de renovar el look de una estancia a través de los textiles, sino de conseguir que la arropen y la hagan más cálida y confortable. Por eso, para que tu sofá sea aún más cómodo nada mejor que completarlo con cojines. Y no hablamos de dos o tres, sino de todos los que sean necesarios para que, una vez estés sentado o tumbado plácidamente no tengas que eches ninguno en falta. Tampoco debe faltar un buen plaid o una mantita mullida, suave y agradable al tacto. Ten siempre a mano, al menos, un par, bien dobladitas sobre el asiento.

 

Arriba, telas de las colecciones Los Andes FR, de Gancedo Contract, chenillas ignífugas -fabricadas 100% en poliéster FR- que te envuelven y te cautivan con su suave tacto aterciopelado. Se compone de un liso con textura de espiga, un zigzag bicolor y un falso liso de doble cara, todos en una amplia gama de colores y con alta resistencia al desgaste. Los tonos son atrevidos y de plena actualidad -para hoteles de playa- como el mostaza, el teja, el coral, el verde menta, el azul Klein o el petróleo, y se complementan con otros más neutros, fácilmente combinables, como el azul marino o el verde bosque, y tonos terrosos, en la gama de los marrones y de los grises, perfectos para hoteles urbanos.

 

Una buena alfombra

Una casa sin cortinas o sin una buena alfombra es una casa desnuda. Por tanto, búscate una alfombra con la que, además de aislar del frío y vestir el suelo, logres que los ambientes transmitan una necesaria sensación de calidez en estos meses tan fríos. Recuerda que también te ayudarán a la que la estancia gane en comodidad y, por supuesto, en riqueza visual. La alfombra que vemos sobre estas líneas es un modelo de la colección Dhurries de Gancedo.

 

Así que ya sabes, abriga tu casa con lo último de Gancedo y conviértela en un hogar acogedor y confortable, en el que estética y funcionalidad vayan de la mano.