Hotel Kerem (Estambul):

Atmósfera acogedora y armoniosa. Las habitaciones son blancas y luminosas, nuestros textiles se adaptaron a la luz del espacio y utilizamos unos black outs muy potentes que impidieran la entrada de luz por las ventanas a la hora de descansar. Materiales nobles como el cuero o el terciopelo forman parte de la decoración del hall y del restaurante.

Hotel Aitana (Ámsterdam):

Habitaciones muy luminosas, tan sólo tapadas por un visillo muy transparente que permite ver unas maravillosas vistas. Todas ellas disponen de sillones y un sofá. Los cabeceros de las mismas han sido decorados con distintos collages de inspiración china, oriental, neoyorkina… y en muchos de ellos se empleó el textil como elemento decorativo.